AARM - GRUPO DE CIELO OSCURO
Reunión con el Consejero Regional de Medio Ambiente
1. Presentación
Afortunadamente para la sociedad y el medio ambiente, hoy en día existen en España y el resto del munto multitud de asociaciones y grupos de trabajo cuyo objetivo principal es la lucha contra la contaminación lumínica y la protección del cielo nocturno. Esta labor está respaldada por la Declaración de los Derechos de las Generaciones Futuras de la UNESCO, donde se establece que:
“Las Personas de las generaciones futuras tienen derecho a una Tierra indemne y no contaminada, incluyendo el derecho a un cielo puro”.
En una asociación astronómica activa, emprendedora y con capacidad de organización como la AARM no podíamos quedarnos de brazos cruzados mientras día a día proliferan sin control ni regulación alguna todo tipo de instalaciones de alumbrado exterior contaminante, incompatibles con nuestras actividades de observación y con el desarrollo sostenible al que aspira nuestra sociedad. Así surge nuestro grupo de Cielo Oscuro, cuya intención es trabajar por la divulgación y la concienciación sobre la gravedad de este problema en la Región de Murcia, el perjuicio económico y medioambiental que supone y, con actitud de crítica constructiva, dar a conocer y tratar de implantar soluciones técnicas correctivas que ya están funcionando en otros lugares con probada eficacia.
En definitiva, nos proponemos, sin mermar la necesaria visibilidad en nuestras ciudades, recuperar el sobrecogedor aspecto del cielo nocturno natural no contaminado que echan de menos muchas personas (no sólo astrónomos) y que los más jóvenes no han conocido, o sea, este:
2. Nociones generales sobre la contaminación lumínica
· ¿Qué es?
La contaminación lumínica consiste en la emisión de flujo luminoso desde fuentes artificiales para uso nocturno (“luminarias”) en intensidades, direcciones y/o rangos espectrales donde éste no es necesario o incluso resulta perjudicial para la realización de las actividades previstas en la zona en que se han instalado dichas fuentes.
La Oficina Técnica para la Protección de la Calidad del Cielo define la contaminación lumínica como:
”El brillo o resplandor de luz en el cielo nocturno producido por la reflexión y difusión de luz artificial en los gases y en las partículas del aire por el uso de luminarias inadecuadas y/o excesos de iluminación. El mal apantallamiento de la iluminación de exteriores envía la luz de forma directa hacia el cielo en vez de ser utilizada para iluminar el suelo”.
La iluminación artificial durante la noche representa uno de los requisitos imprescindibles para la habitabilidad de las zonas urbanas modernas, y resulta también necesaria para la realización de un gran número de actividades lúdicas, comerciales o productivas. No obstante, un diseño o un uso inadecuado de las instalaciones de iluminación tiene consecuencias perjudiciales para la biodiversidad y el medio ambiente en la medida en que se está alterando, de forma desordenada, las condiciones naturales de oscuridad que son propias de las horas nocturnas.
· ¿Qué consecuencias tiene?
- Un desperdicio de energía y dinero. Como ejemplo, en las farolas de tipo globo se pierde hacia el cielo más de la mitad de la energía consumida. Utilizando racionalmente el alumbrado podría ahorrarse hasta un 60% de energía, lo cual no es nada despreciable
- Contribuir al cambio climático y a la generación de residuos durante la producción de ese exceso de energía.
- Deslumbramiento de conductores y peatones, en detrimento de la seguridad vial.
- Intrusión lumínica en el entorno doméstico que provoca molestias y afecta al sueño.
- Alteración de los ciclos de diversas especies animales.
- Pérdida de visibilidad del cielo nocturno, el cual forma parte del paisaje natural, lo que implica la necesidad de protegerlo tanto por el hecho de que se trata de un patrimonio común de todos los ciudadanos, como por la necesidad de hacer posible su estudio científico. En una noche despejada sin Luna y con un cielo no contaminado pueden verse a simple vista varios miles de estrellas y algunos objetos de cielo profundo; ¿qué puede ver actualmente desde su lugar de residencia habitual?.
· ¿Cómo evitarla?
Actuar contra la contaminación lumínica no significa que haya que disminuir la seguridad ni la visibilidad. Tampoco se trata de apagar farolas ni de cambiarlas todas a corto plazo. Basta con seguir unas sencillas instrucciones:
- Seleccionar luminarias según el criterio de emisión de luz exclusivamente hacia abajo. Evitar aquellos modelos en los que la bombilla sobresalga por debajo de la horizontal y optar preferiblemente por aquellos con cierre de vidrio plano.
- Usar con moderación los proyectores halógenos, cuidando especialmente su orientación y dotarlos de viseras o rejillas cuando sea oportuno.
- Evitar los carteles comerciales o publicitarios opalinos iluminados desde atrás con fluorescentes. Son preferibles los que se iluminan desde arriba. En cualquier caso deberían permanecer apagados fuera del horario comercial.
- Situar las farolas evitando los obstáculos que, como las ramas de los árboles, impiden la adecuada iluminación de la calle.
- Adecuar los niveles de iluminación a las recomendaciones internacionales actuales.
- Sustituir las lámparas de mercurio por las de vapor de sodio (producen luz de color amarillo anaranjado), preferiblemente de baja presión, que a igualdad de iluminación consumen mucha menos energía y su vida media es mayor.
- Encender la iluminación de fachadas y monumentos sólo durante ciertas horas. La luz debe ir de arriba hacia abajo y no al revés.
3. Modelo de Ordenanza reguladora del alumbrado exterior
Ante la actual carencia de una legislación adecuada a nivel regional en nuestra Comunidad Autónoma, proponemos un borrador de Ordenanza basado en las instrucciones de la Oficina Técnica para la Protección de la Calidad del Cielo del IAC y en el anteproyecto de ley de ordenación ambiental de la iluminación exterior para la protección del medio nocturno de la Generalitat de Cataluña. En el están contenidos los detalles técnicos básicos para un alumbrado exterior eficiente y no contamiante.
Desde el grupo de Cielo Oscuro de la AARM queremos invitar a todos aquellos Ayuntamientos de nuestra Región comprometidos con el desarrollo sostenible a estudiar esta propuesta, y a comprobar los beneficios ambientales y económicos que reporta su puesta en práctica. También deseamos extender esta invitación a ingenieros, arquitectos, empresarios, técnicos y a todas aquellas personas con interés por un alumbrado público y/o privado eficiente y respetuoso con el medio ambiente.
4. Galería de imágenes
En esta sección se muestran ejemplos de sistemas de alumbrado de todo tipo, tanto los recomendables como los contaminantes. En estos últimos no se mencionará la ubicación exacta de los mismos porque no es nuestra intención hacer denuncias explícitas, más bien los consideramos sólo como muestras de situaciones indeseables pero desgraciadamente muy abundantes que podemos encontrar fácilmente echando un vistazo a nuestro alrededor.
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Para empezar bien, aquí se muestra el nuevo alumbrado de la avenida Juan Carlos I de Totana, con farolas que dirigen el 100% de su luz hacia el suelo. |
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Esta iglesia está iluminada por unos potentes proyectores sin ningún tipo de apantallamiento. Los más de 230 lux en la fachada además de resultar muy molestos ridiculizan los correctos 20 lux que proporcionan las farolas (también contaminantes, por cierto) como la que se aprecia en la parte inferior de la foto. |
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Tres de los grandes proyectores sin viseras ni rejillas que iluminan la iglesia anterior sirven además para deslumbrar a los conductores que circulan por esta calle, justo antes de un paso de peatones. |
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Este es un ejemplo de farola contaminante modificada para evitar la insoportable luz intrusa en la vivienda contigua. |
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No lejos de allí, encontramos otra farola del mismo tipo modificada de la misma manera. Existen cientos de ellas en los cascos antiguos de nuestras ciudades. El arreglo mostrado no sirve para el vecino de enfrente porque de hacerlo se inutilizaría la farola. Si cada vecino afectado pidiera que se corrigiera su farola, acabarían sustituyéndolas todas o haciendo una modificación más práctica: alojar la bombilla horizontalmente dentro del casquete superior y retirar los cristales difusores o sustituirlos por otros transparentes. |
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Esta foto muestra lo que suele sucecer a los clásicos globos. Está comprobado que cuanto más contaminante y molesta es una farola más probabilidad existe de que sufra actos vandálicos. También se puede apreciar la escasa luz que es capaz de salir del globo debido a su opacidad, de la cual además sólo el 43% llegará al suelo. |
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5. Enlaces de interés
www.astrocantabria.org/cieloscuro